Adivinanzas con un toque “Montessori”

Hace unos meses, a una abuela de una compañera del cole, se le ocurrió decir aquello de: ¿Adivina, adivinanza, que tiene el rey en la panza?. Y eso fue el desencadenante para entrar de lleno en el mundo de las adivinanzas con la zascandil. La verdad es que aún no tiene capacidades para adivinar fácilmente, pero le gustan mucho, sobre todo aquellas que incluyen la solución en la misma adivinanza: “Blanco por dentro, verde por fuera, si no te lo sabes yo te lo digo ESPERA”

Los que habéis leído o seguís la pedagogía Montessori, sabéis que una característica de muchos de los materiales que utiliza es que son autocorrectivos. Es decir, el niño no necesita de un adulto para saber si ha completado una tarea correctamente. O dicho de otra manera, los materiales están pensados de modo que es el niño quien se da cuenta por si mismo del error o el acierto, haciéndose responsable de su proceso de aprendizaje.

Personalmente esta es una parte de esta pedagogía que me fascina. Así que con este pequeño juego intentamos combinar este nuevo periodo sensible a las adivinanzas, con esta filosofía de autocorreción en el aprendizaje y, lo más importante, haciendo algo divertido y entretenido tal y como marcan las normas de mi casa. Formalmente, las adivinanzas que yo puse no se puede decir que sean “montessori 100%” pues en esencia, la solución debería ser unívoca. Y es cierto que la solución a algunas de las adivinanzas que yo la puse eran así, unívocas: la lavadora (sólo hay una en casa), las cucharas (sólo hay un sitio dónde hay cucharas), el chocolate…. Sin embargo otras no, por ejemplo, la cama, pues en casa no hay una sola cama, sino que tenía que buscar en todas las camas para ver si había acertado en su deducción, y esto mismo con las persianas o las sillas. Aparte durante el juego fui consciente de una adivinanza, cuya solución no era 100% “única” , al menos para los ojos de Míriam quién me dejó de cuadros con su respuesta como os contaré después. Pero bueno, en esencia, lo que os quiero transmitir es que si queréis aplicar la pedagogía de un modo puro, sólo tenéis que hacer el juego, buscando adivinanzas cuya solución pase porque sólo haya un objeto de esa categoría en casa (o si hay varios que estén en el mismo sitio) y darle vueltas para que no haya lugar a dudas con la solución.

Material:

  • Unas cartulinas donde escribir las adivinanzas adaptadas al nivel de tus zascandiles y cuya resolución sean objetos de la casa.
  • Si lo prefieres puedes descargarte nuestro juego para empezar. Es un pdf que contiene 10 tarjetas de adivinzanas preparadas para imprimir y recortar. Y otras 5 tarjetas en blanco para que puedas escribir adivinanzas a tu gusto. Para obtenerlo, sólo has de formar parte de la familia zascandil, registrate en el blog (en este enlace http://eepurl.com/cfDzlr) y cuando hayas finalizado el registro el sistema te enviará el pdf con el juego. Los que formáis parte de la comunidad zascandil en el blog, recibiréis el pdf sin hacer nada.

Desarrollo del juego:

El juego consiste en entregar o leer la primera adivinanza al zascandil de modo que la respuesta  es un objeto de la casa. El pequeño sabrá si ha resuelto la adivinanza, si al ir al objeto que él piensa que es la solución, se encuentra con una segunda tarjeta que le reta a resolver una segunda adivinanza, y así sucesivamente, hasta que llegue al final.

Juego pistas Montessori Juego pistas MontessoriJuego pistas Montessori Juego pistas Montessori Juego pistas Montessori Juego pistas Montessori

En el final le podéis dejar una tarjeta que diga que ha llegado al final sin más. O bien, hacer que aparte de dejar la tarjeta avisando del final, la misma resolución de la última pista sea un objeto premio, sin incidir mucho en que es un premio pues lo bonito en realidad es que valoren el hecho de jugar y pasar un rato en familia. Así, nosotros optamos por que la resolución de la pista número 10 fuera CHOCOLATE. Curiosamente aunque la pista estaba allí, sólo por si “la apetecía un poquito” , no me pidió CHOCOLATE,..¿Sabéis lo que me pidió?… ¡Qué escondiera otra vez las pistas y volver a jugar! 😆 … Aunque cuando la dije que teníamos que preparar la cena, se dio cuenta de la oportunidad que estaba perdiendo y entonces apareció el ¿puedo comer un cachito de chocolate?

Juego pistas Montessori

El juego duró como 15 minutos. Y me encanta ver la ilusión que pone en cada actividad que hacemos juntas. Cuando planteaba una solución a la adivinanza que la leía, se ponía nerviosa corriendo hacia la posible solución para  ver si había acertado o no, se tiraba al suelo, se subía por las sillas…. Y sí, aunque ciertas pistas no eran unívocas, me gusta saber que es consciente de que hay persianas en todas las habitaciones; pero si hay que buscar toallas, sólo hay que buscarlas en los baños y; que si hablamos de sillas también entran en juego los taburetes de su habitación.

Juego pistas MontessoriJuego pistas MontessoriJuego pistas MontessoriJuego pistas Montessori Juego pistas Montessori

Lo más curioso me pasó con la adivinanza nº9 . “Cuanto más te seca más se moja, ¿qué es?”… 3, 2, 1…¡la toalla!. sí, claro eso es lo que pensé yo. Pues la zascandil se fue directa al albornoz 😯 . Esta es mi vida con esta niña. Siempre me sorprende, siempre me hace ir un paso más allá, porque aunque a mí me parezca todo obvio, ella siempre tiene una vuelta de tuerca más. Luego pensándolo bien también podría servir para el paño de cocina…por lo que esta adivinanza desde luego que no tiene nada de toque Montessori que intenté dar al juego..  😐

“Demasiado juego para ser una ciencia y demasiada ciencia para ser un juego”. 

Zascandilerias es Tiempo en Familia. Experiencias con Niños. Creatividad Infantil. Divertirse Aprendiendo. Probar a Experimentar, Crear, Fallar, Transformar. Crecer jugando. Proporcionar una infancia llena de recuerdos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *