50 + 1 maneras para divertirse sin moverse del asiento y sin apps

50 maneras jugar sin moverse del asiento

51 opciones para jugar sin moverse del asiento.

 

Sí, rotundamente sí, creo firmemente que una de las mejores maneras de conectar con nuestros zascandiles, y con nuestro niño interior, es a través del juego. Hoy os presento una recopilación de 50 + 1  maneras para esos momentos en los que el juego de movimiento no es posible. Estos momentos en los que han de  estarse quietos y sentaditos: un avión, en el coche, en el autobús, en la consulta del médico, a veces se les hace insufrible. La opción cada vez más directa, es que cuando se agobian y empiezan a molestar, cogemos el móvil y se lo damos para que estén calladitos. No tengo nada en contra del móvil, y soy la primera que lo uso – ya os enseñaré un post de apps chulas- pero tenemos que ser conscientes de que existen muchas otras opciones para pasar esos momentos de agobio.

Te dejamos una imagen descargable con todos nuestras propuestas por si quieres guardártela en el móvil, para que la próxima vez que lo saques no sea para dárselo a tus zascandiles para jugar, sino para que tú puedas releer todas las opciones de conexión que tenéis disponibles.

  1. Lámina humana. El juego preferido de Míriam, sin ninguna duda. Me lo pide todas las noches antes de dormir. Tan simple como pintar letras, números, palabras o dibujos (en función de la edad) en una parte del cuerpo del zascandil sin que mire. Su misión es adivinar lo que se ha escrito o dibujado. Nosotras utilizamos la espalda principalmente. ¡Qué no se os olvide la fase borrador entre un dibujo y otro!… por aquí  hace mucha gracia lo de borrar la “pizarra”.
  2. El mentalista. Es un clásico y una derivada del juego ADIVINALO que os enseñaba en otro post. Ahora no se trata de adivinar una imagen impresa, sino de lo que tenemos en mente. Quizás deban ser ellos quienes primero piensan en algo y nosotros les mostramos cómo  hay que ir preguntando desde los más abstracto y genérico hasta lo más concreto. (Espero que no os hagan trampas como me hace a mí la zascandil, que de repente  y porque le apetece cambia de objeto)
  3. Las películas. ¿Os acordáis cuando jugábamos a las películas?. Con la mano indicábamos el número de palabras y con mímica empezábamos a describirlas. Podéis hacerlo con películas o incluso con títulos de libros. Para zascandiles pequeños se pueden usar objetos p.e. de la cocina, del parque, … y jugar describiéndolos con mímica.
  4. Ni sí, ni no, ni blanco, ni negro. Tan fácil como ir haciéndoles preguntas a las que no pueden responder con un sí, con un no, ni con blanco ni con negro. La idea es hacer preguntas rápidas y que les falle el subconsciente y digan las palabras prohibidas. Un juego para trabajar  las sutilezas del lenguaje, que les vendrá muy bien el día de mañana. Se puede decir que NO de mil maneras diferentes. Se puede decir SI de otras mil maneras: ¿verdad?, en efecto, desde luego,  preferiría otra cosa, por supuesto, vale, quizás deberías preguntarle a papá,  tenía en mente otra cosa, déjame pensarlo, me encantaría, estupendo, pues claro, efectivamente, ciertamente, sin duda, evidentemente, de ningún modo, en absoluto, jamás, nunca, nanái, naranjas de china, nones, justamente estaba pensando eso, (contestar a la gallega con otra pregunta que conforme nuestra posición),…..
  5. ¿Qué suena?. Ya os he contado en alguna ocasión que la música es un elemento esencial de nuestra vida. Y este juego, no es que lo aplique ahora con la zascandil, sino que en aquellos momentos en los que Rubén y yo, teníamos tiempo libre, también lo hacía.  Cogía el Spotify y me dedicaba a retarle a adivinar canciones sólo por los primeros acordes. Es ideal para cuando vas en el coche con los zascandiles. La verdad es que yo soy mala, no, lo siguiente. Pero lo he probado con la zascandil, y en eso, lleva los mismos genes de su padre. Es superdivertido.
  6. Arte invisible. Invita a los zascandiles a hacer un dibujo en el aire, el resto tienen que intentar adivinarlo.
  7. Miradas que matan… de risa. Un juego clásico, divertido donde los haya. Simplemente hay que mirarse fijamente y no reírse. Si los jugadores son buenos, las normas del juego pueden incluir hacer algun gesto con la mirada para incitar la risa en el adversario.
  8. Nuestro cuento. Uno empieza contando una historia, sigue otro, continua un tercero, etc.. Se introduce una escena, un personaje, una situación y deja justo la acción con esos elementos al siguiente jugador. Éste la ejecuta, introduce su escena o situación y pasa al siguiente jugador el desarrollo de la acción. De este modo, fluye más la creatividad pues lo que tú tienes en mente para que haga un personaje en una situación, no tiene el porqué ser lo que va a decir el siguiente jugador.
  9. Nuestra canción. Pues siguiendo con el tema, ¿qué tal si cogemos una melodía y le cambiamos la letra?. Hacer pareados con ritmo no es algo tan obvio, pero salen letras chulísimas.
  10. Comparaciones. Un juego de respuestas abiertas donde el zascandil tiene que dar cada vez varias soluciones acertadas. Consiste en poner los ejemplos que pide el enunciando. Por ejemplo: “Pequeño como …”, “Alto como …”, “Amarillo como …”. No importa lo raras que sean las comparaciones. Lo importante es que de muchas respuestas, que no se conforme con dos o tres.
  11. Espía del cielo. Un clásico, mirar las formas en las nubes e intentar ver a qué se parecen. De momento no he conseguido resultados satisfactorios, pero seguiremos intentándolo.
  12. Espía de formas. Una de las primeras cosas que aprenden los zascandiles son las formas. Triángulos, Cuadrados, Círculos… ¡busquemos formas a nuestro alrededor!
  13. Jugar con una letra.  Esto es porque “YO FUI A EGB” 🙂 . ¿Os acordáis de aquellas tablas que nos  hacíamos en las que en las columnas poníamos: nombre, apellido, color, animal, comida, país, ropa, medio de transporte… y en la fila una letra?. Si nadie coincidía teníamos 10 puntos y si coincidíamos pues sólo 5. Bueno, pues aunque los zascandiles no sepan escribir, siempre podemos jugar a elegir una letra y decirlo de palabra. De hecho, como paso previo a la lecto-escritura se recomienda trabajar la fonética. Y este juego es ideal para ello. Pero claro aunque digamos que estamos jugando con letras lo que en realidad estamos haciendo es jugar con la fonética. Por ello tendremos que dar por bueno si os dicen que el verde es un color que empieza por B o que llama es un animal que empieza por Y. ;-). Si aún no saben geografía podéis remplazar esa categoría por la categoría cuento o canción.
  14. Jugar con un color. Es una variante del juego anterior para niños más pequeños. Ahora decimos un animal, comida y un objeto (de casa, del cole, del parque, de la playa….) que sean de un determinado color.
  15. Las matriculas de los coches I – Pares o nones. Ir diciendo si los números de las matriculas que vemos en la calle son pares o impares.
  16. Las matriculas de los coches II – Mayor o menor. Apostar si la suma de los números de la siguiente matrícula es mayor o menor a 18.
  17. Las matriculas de los coches III – Coincidencias . Buscar matrículas que empiecen y acaben igual, o incluso que sean capicúas.
  18. Las matriculas de los coches IV – La mayor cifra. Los zascandiles mayores pueden jugar a multiplicar los números para que salga la combinación más alta.
  19. Las matriculas de los coches V – Cifras y Letras. Se puede decir un numero al azar, p.e. 27, y conseguir aproximarse a ese número haciendo operaciones matemáticas con los dígitos de la matricula de un coche.
  20. Las matrículas de los coches VI- Primera Letra. Decir palabras que empiecen por las letras del próximo coche que veamos.
  21. Las matrículas de los coches VI- Lenguaje. Combinarlo con el juego número 11 para decidir la letra.
  22. Las matrículas de los coches VIII- Palabras contenedoras. Intentar formar palabras con las tres (o cuatro) letras que tiene una matrícula. Esto es la base para las futuras reglas nemotécnicas, que todos nos hemos tenido que inventar para aprendernos cosas como los elementos de la tabla periódica.
  23. Las matrículas de los coches IX- Espía de letras. Buscar una determinada letra en una matrícula. Podéis buscar matrículas que contengan la letra X en una versión más infantil; o buscar matrículas que tengan cualquier letra de tu nombre o de tu apellido en una versión más junior.
  24. Las matrículas de los coches X- Fechas y Números. Un juego de azar que simplemente intenta que el zascandil se acuerde de las fechas señaladas: “vamos a buscar en los coches la fecha del cumpleaños del abuelo”  y sin decirles la fecha tiene que encontrar ese número en una matricula. (No tentéis con este juego a vuestra pareja, no vaya a ser que acabemos en divorcio :-P). Podéis jugar también con la cultura popular de poner motes a los números en el bingo: a buscar en las matrículas “la niña bonita”, “los dos patitos”, “navidad”, “nochebuena”, “san José”, “arriba y abajo”, “la mala pata”,  “la buena suerte”, “la edad de Cristo”, “el abuelo”, etc…
  25. Cazaletras. Se empieza con la primera letra del abecedario. Hay que buscar a nuestro alrededor carteles publicitarios, logos de tiendas, señales, carteles informativos. A ver quién es más rápido y, a ver si somos capaces de llegar hasta la Z.
  26. El próximo coche. No tiene más misterio que decir un color  y esperar a que llegue el siguiente coche de frente. Si vienen muchos, podéis decir, vamos a adivinar de qué color es el coche número 10.  No os extrañéis cuando son pequeños eligen colores un tanto extraños para un coche: amarillo, rosa, naranja…que haberlos haylos, pero ellos no entienden de estadística. Los zascandiles más mayores pueden jugar con marcas de coches.
  27. Adelantamientos. Ideal para cuando vamos en autopista, y para reforzar el conteo. Podemos apostar a ver quién se acerca más al número exacto. También refuerza la noción del tiempo. Nota: Adaptar el tiempo al tráfico existente.
  28. Piedra, papel, tijera. Juego tradicional que nos sigue dando muy buenos momentos. Es fácil de entender incluso para los más pequeños.
  29. Personaje misterioso. Este juego es para zascandiles mayores. Una persona ha de pensar en un personaje. Y solo puede responder con SI, NO, o A VECES. Los demás deponen de 15 preguntas para averiguar el personaje misterioso.
  30. ¿Qué ha cambiado?. Busca en tu bolso, saca varios objetos, colócalos de una determinada manera y haz que el zascandil mire durante unos segundos. Después pídele que se de la vuelta y cambia un objeto de posición. Tiene que averiguar que es lo que has cambiado. Para los más peques lo ideal son objetos diferentes y grandes (funda de las gafas, paquete de klinex, el movil, etc..). Para cuando son más mayores, recurre a las monedas de tu monedero.
  31. Hacemos series. Toma tu monedero, coge distintas monedas, colocadas siguiendo un orden  lógico e invita al zascandil a que continúe la serie con el resto de monedas. Incluso la serie no tiene el porqué ser entendida sólo desde el punto de vista de distintas monedas, puede ser entendida con la cara y la cruz de una misma categoría.
  32. Bolso misterioso. Siguiendo con el bolso, pues hacer que sea una bolsa misteriosa. Deja meter la mano y por el tacto deben adivinar lo que están tocando. Los que son un poco más mayores pueden hacerlo en el monedero. Pueden discriminar las monedas por su tamaño o espesor.
  33. Palabras del revés. Jugar a decir palabras o frases del revés e intentar adivinar que se está diciendo.
  34. Adivina, adivinanza. Para zascandiles en edad de adivinar, siempre es un éxito. Prepárate unas cuántas adivinanzas y tenlas en la cabeza, son muy socorridas.
  35. Trabalenguas. Un recurso más que no debe faltar en nuestra mochila.
  36. ¡Imítame!. Es algo que a mí me acaba saturando porque luego no saben parar, pero podéis jugar a imitaros los unos a los otros: los gestos, lo que decís, etc..
  37. Encesta. No es fácil llevar chapas encima, pero sí un cachito de papel. Puedes usarlo para hacer una bola  e intentar encestar en algún sitio, o bien para hacer más bolitas pequeñas y jugar como si fueran chapas.
  38. Palabras encadenadas. Otro juego tradicional, se trata de que un jugador dice una palabra y el siguiente tiene que decir otra palabra que empiece con la  sílaba (o letra) con la que acababa la palabra del jugador anterior.
  39. Las marcas. Este juego me trae muy buenos recuerdos pues he jugado mucho cuando era pequeña. Vamos a decir marcas de coches, marcas de productos para bebés, marcas de leche, tiendas que venden ropa, nombres de supermercados, etc. Los más pequeños no conocerán las marcas, pero podemos jugar con ellos de forma similar a decir tipos de bebidas, tipos de alimentos hechos con leche, animales que viven en el agua etc. El juego termina cuando alguien repite una palabra o un jugador se queda sin recursos.
  40. Veo, Veo. De toda la vida. Las cosas buenas no pasan de moda. En versión colores para los más peques, en versión fonética para los más mayores.
  41. Chistes para niños. Es esencial que tengan desarrollado es sentido del doble juego de las palabras. Si es así, ¡busca unos cuantos chistes para contárselos en estos momentos!
  42. Los chinos. Se reparten tres monedas a cada jugador ( o tres pelotillas de papel hechas en el momento), que las guarda en su mano. Todos a la vez y sin que los demás jugadores lo vean, ponen las monedas que deseen (1, 2, 3 o ninguna) en una de sus manos bien cerrada y la apoya sobre la mesa. Con todos los puños cerrados sobre el mantel, cada jugador, por turno, dice el número total de monedas que, a su parecer, contienen las manos de todos los jugadores. No se puede repetir número: si un jugador dice “5”, nadie más puede decirlo. Cuando todos han hecho su previsión, abren las manos a la vez, se cuenta el número total de monedas que hay y gana el jugador que lo ha adivinado.
  43. Family finger. A los niños les encanta pintarse el cuerpo en general y a los más pequeñines aún más. Coge un boli, pintaos los dedos y empezad una historia. ¡Habíais tenido que ver al abuelo y a la zascandil jugar así!.
  44. Pares o Nones. Todos nos jugamos las cosas a pares o nones ..pues algo tan sencillo puede ser una distracción para los más pequeños cuando aún están descubriendo los números. ¡Apostad y a ver quién gana!
  45. Calientamanos.  Un jugador coloca sus manos extendidas con las palmas hacia arriba. El segundo coloca sus manos también extendidas encima de las del otro jugador pero sin tocarse y con las palmas hacia abajo. El jugador que tiene las manos debajo tiene que intentar golpear el dorso de las manos del otro jugador, pudiendo hacer amagos. El jugador de arriba puede retirar las manos para evitar que le golpeen.
  46. Pulso chino. ¡Qué decir de la famosa guerra de pulgares!
  47. El teléfono escacharrado. Se trata de que el primer jugador diga al oído al siguiente jugador una frase de forma muy rápida. Éste segundo jugador ha de decir a otro jugador al oído lo que ha entendido del primero, también de forma muy rápida.
  48. El teléfono estropeado. Cada uno hace una pregunta al oído a quien esté a su izquierda. Una vez que todos han podido realizar la pregunta y le han respondido tiene lugar la puesta en común. Por turnos, cada uno dirá lo siguiente: primero la pregunta que le hizo quien estaba a su derecha y segundo la respuesta que le dijo quien estaba a su izquierda. De este modo el sinsentido y las risas están aseguradas.
  49. Ponte en situación. En este juego el niño tiene responder a estas preguntas teniendo en cuenta que es importante dar muchas soluciones diferentes y a veces raras. Por ejemplo: “Si estás cocinando y  de repente arde la sartén, ¿cómo apagas el fuego?”. “Si te mandan comprar algo y no lo encuentras, ¿qué puedes hacer?”. Si vas por el bosque y te encuentras una serpiente, ¿qué harías?. Si nos olvidamos las llaves de casa, ¿cómo podríamos entrar?.  Eso favorecerá la creatividad del niño. No rechacéis respuestas locas e ingeniosas frente a las habituales o “esperables”. Pero a la vez este juego nos permite “asesorar” de riegos, p.e. si contesta que echaría agua a la sartén para apagar el fuego ya sabemos que hay que explicarle que eso es un riesgo porque incrementaría el fuego.
  50. Tienes a mano lápiz y papel.… pues tienes un tesoro. Las posibilidades de juegos se disparan, y me dan para otro post por sí sólo, que prometo escribir, cuando mis zascandiles sean algo más mayores y los hayamos probado . Pero seguro que a tí ya se te ha ocurrido alguno.
  51. La familia. A los niños les encanta que les cuenten historias. ¿Por qué no contarles anécdotas de nuestra propia vida?. Podemos explicarles como eran nuestros viajes cuando éramos pequeños, podemos contarles nuestras trastadas, aquella vez en la que…. No sé si si es un juego en sí mismo, pero seguro que es una manera entretenida de pasar el rato, a la vez que una manera muy poderosa de conectar con ellos.

Seguro que nos faltan muchas más, ¿nos contáis vuestros juegos para esos momentos pegados a una silla?

“Todos los aprendizajes más importantes de la vida se hacen jugando en la primera etapa de vida” Francesco Tonucci

Zascandilerias es Tiempo en Familia. Experiencias con Niños. Creatividad Infantil. Divertirse Aprendiendo. Probar a Experimentar, Crear, Fallar, Transformar. Crecer jugando. Proporcionar una infancia llena de recuerdos.

Un comentario

  1. Maravilloso estimular a los niños con los recursos de siempre .sin iniciarles en el consumismo de hoy en día. Felicidades por el esfuerzo y dedicación en la educación de tus hijos, sigue así te aplaudo un beso

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